Excelente que hayan cambiado de lugar las letras monumentales en la plaza grande para dar a la bella escultura de Don Vasco la visibilidad que merece. Pero mientras las primeras están rebosantes de luz, la escultura no está iluminada y uno se pregunta ¿donde quedó el Tata!?
¿Podrá resolverse este sencillo problema antes de las celebraciones de Noche de Muertos?