El ruido sigue creciendo, notablemente en el Centro Histórico, en menoscabo de la salud, la calidad de vida y la tranquilidad de los habitantes, paseantes y turistas. Los escapes de las motos, las bocinas de vehículos que transitan con las ventanas abiertas, los eventos musicales en la plaza grande, las empresas que anuncian productos y servicios con altavoces.
¿Cuándo se aplicarán las normas oficiales de límites máximos de emisión de ruido?